Autor: Tassilon-Stavros
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LA TEMPESTAD TÓXICA EN EL CERCANO PESOERIENTE SIGUE EN PLENO SIGLO XXI, MUY ENJOYADA, CON CLEOPATRO ZAPATERO PROBABLE DESCENDIENTE DE CLEOPATRA DE ALEJANDRÍA, CONOCIDA POR "LA COLLARES" DE HACE YA NADA MENOS QUE VEINTE SIGLOS.
NO
ES UNA PELÍCULA, SINO UN SUCESO REAL AUNQUE, METRO GOLDWYN MAYER HAYA
PARTICIPADO EN LA RECUPERACIÓN DEL CRONICÓN CLEOPÁTRICO COMO YA HIZO CON
LA TAYLOR, EL HARRISON Y EL BURTON.



BAILANDO DE FELICIDAD EN EL PSOE HISPANO-EGIPCIO POR EL PRÓXIMO ENLACE CLEOPÁTRICO EN PLENO SIGLO XXI
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EL GRAN ENLACE PSOEYEICO
MEJOR LAS JOYAS A BUEN RECAUDO QUE EL PASTEL
[Tuvimos
que esperar a que Napoleón invadiera Egipto llevándose consigo al
filólogo e historiador Jean-François Champollion, que padecía "egiptomanía",
y que éste consiguiera, más o menos (y sudando tinta china) descifrar
la escritura jeroglífica al encontrar la famosa "Piedra de Rossetta, hoy
en el Louvre de París. Y así poder enterarnos de los cabreos de
Cleopatra cuyo joyerío había desaparecido por arte de birlibirloque con
las correrías trapisondistas de los bárbaros romanos, muchos antes de
que la barahúnda Pesoyeica hispana alimentara a otras corrupciones no
menos bárbaras y por supuesto tan latinas como las cohortes del Caesar
Imperator.]
PERO ¿Y MIS JOYAS, PEDAZO DE BÁRBARO PSOEYEICO?
ESTÁN EN EL FUTURO PSOE, NO TE EXCITES CARIÑO, AUNQUE TENDRÁS QUE ESPERAR AL SIGLO XXI A QUE HAYA UN NUEVO PRESIDENTE DE TU GENÉTICA PARA RECUPERARLAS, ¡MUAAAAC! ASÍ SON LOS ASUNTOS DE LA POLÍTICA. PACIENCIA, QUE TODAVÍA FALTAN VEINTE SIGLOS, PERO ESTÁN BIEN GUARDADITAS. ADEMÁS, YA SABES QUE EL TIEMPO PASA VOLANDO.
ANDA
Y DATE UN BAÑITO CON LECHE DE BURRA PARA TRANQUILIZARTE, Y JUEGA CON UN
BARQUITO QUE PARA LA BATALLA DE ACTIUM, AMOR MÍO, HABRÁ QUE ESPERAR A
MARCO ANTONIO.
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En
este mundo traidor a ningún coleante de dos patas se le deja para
simiente. Hay tiempos y tiempos. Y cuando alguien afirma ser de ideas
fijas, ni por asomo lo son, porque lo cierto y bien cierto es que las
ideas fijas no existen, sino que son fluctuantes. Y es que en la
naturaleza humana hay muchas ganas de largar la mano cuando el siseo se
pone a tiro.Y entre los que sisan siempre los hay muy felices y medio
tontos que juegan a fingir que ni saben siquiera que son mangantes o
tontos, aunque se triunfe en la vida y se llegue a lo mejor a
veterinario popular del pueblo donde ha nacido, o incluso a Presidente
de gobierno, para acabar luego
como miembro nato del Consejo de Estado. Así es el teatrillo de la
vida, donde el que se pasa de listo se cree que allí habita el olvido (como
en el verso del pobre poeta que fue Bécquer, cuando se fue camino del
otro mundo: ése al que le dicen "el más allá",... eso va en gustos) En
fin, perdón por la redundancia, y allá cada cual con su conciencia,
aunque el afán de lucro es capaz de las mayores enormidades. Hubo un
tiempo que, para pagar las contribuciones, se sisaban crucifijos de
nácar, medallones o collares de oro alemán, peines y peinetas de
concha, abanicos de flores, y algún que otro Sagrado Corazón de Jesús en
baño de oro fino, ese que llaman alemán, resistente, económico, muy apropiado para regalo de
boda o de onomástica, que aguantaba hasta los ácidos del sudor, y
parecían tener un brillo eterno. Y es que a los contribuyentes siempre
se les ha considerado de buenas inclinaciones, mansos y correlativos: "¿Oiga y que quiere decir eso de correlativos?"... "Pues,
la verdad: fijo, fijo, no lo sé... Correlativo...-, que no es un golfo
ni un mangante... Que es generoso con sus contribuciones al Estado...
Vamos, digo yo, y es lo único que se me ocurre" Cada
cual es cada cual, aunque sea Presidente del Gobierno, y aquí si que no
valen las conjeturas. El Presidente debe ser amable con su parroquia
ciudadana y no dejar traslucir la bilis ni el mal humor. La presidencia
es un arte de aguante."Cuando
se llega a Presidente del Gobierno no se piensa en que hay que llegar a
viejo, porque se tiene la pensión bien asegurada" "Claro, eso es lo que pasa; de Presidente, uno cavila que ha de serlo siempre, ¿verdad, usted?" "Algunos aciertan" "¿Usted cree?" "Antes
era otra cosa: antes se coronaban reyes que mataban de hambre al
pueblo, hasta que los guillotinaban, se canonizaban santos que cambiaban
las reliquias de mártires por baratijas y hasta escondían libros
valiosísimos como "El tratado de la Risa" de Aristóteles (si es
que existió, aunque el escritor italiano Umberto Eco (R.I.P.)
asegurara que sí en su latinizada y tenebrosa "Nombre de la Rosa") para
que no se riera ni Dios; y no solo se quemaban a los
herejes, sino que a los mangantes se les cortaban manos y hasta se les
defenestraba, y, ¡zas!, se estrellaban contra el suelo como un tomate
entre las risas del pueblo llano. También hay Presidentes que aunque
cumplan la etapa de la jubilación sin haber llegado a la sesentena y
pico, se saltan a la torera el puertecillo de la nómina y se proponen
disfrutar de una vejez sosegada y cómoda, con hijas gorditas y góticas,
con herencias tatarabuélicas de joyerío (de origen, por ahora no
acreditado, hasta que nos adentremos en el cronicón ancestral), y te
sueltan que el
tiempo es relativo y el joyerío también, aunque sumen un valor pericial de 1.323.915 euros.
Y no crea usted que los otros del cupo son mucho mejores, lo que pasa
es que cada cual sabe de lo suyo, y nosotros, el proletariado, debemos
resignarnos con mucho estoicismo, mucha conformidad y mucha paciencia"
Claro
que si consideramos el hecho o los hechos en su dimensión histórico-genética,
hay que reconocer que los hay con suerte. Y que hay (y perdón por tanta redundancia del hay) que aguantar que algún capitoste
presidencial sea muy dueño de enjoyar su existencia sin dar cuentas a
nadie, cuando antes, bien mirado, no se privaba de nada o de casi nada, y
hasta viajaba a Venezuela. (¡Cualquiera sabe por qué motivaciones, como no fuera para hincar el pico en los presidenciales petrodólares del Maduro Nicolás, representante de esa humanidad tan disparatada que colea por la Sudamérica de habla hispana!). Y es que ese Maduro
se siguió llenando de escalafones y condecoraciones como heredero de
las flatulencias del anterior "carajo-vaina" (típico vituperio
venezolano) Sánchez Hugo, que "nunca se callaba" como le
reconvino nuestro Borbón hispano, "cascao" de cadera por dedicarse a la
caza de elefantes en Tanzania. Y es que el mundo está lleno de dolorosas
evidencias que, en el hoy por hoy, a nadie sorprenden. Y como hicieron
también muchas de nuestras abuelitas y mamás cuando no pensaban en nada,
ni siquiera en sus cosas más necesarias, sí que eran adictas a la caja
tonta, y a la telenovela venezolana del drama (por poner un ejemplo o
arquetipo que queda más fino) "Si mañana estoy viva" (¡que ya eran ganas, porque no se acababa nunca!) en la que su descolorida y medio apolillada protagonista Mariana López
debía sobrevivir en un manicomio cárcel. acusada de un hecho violento
que no cometió. Y es que las i-dio-sin-cra-sias gubernamentales de Venezuela
solían (y suelen todavía) ser muy destornilladoras de neuronas, abusonas
y dictatoriales con el erre que erre folletinesco-televisivo. 
Y
que hoy, además (para postre), hasta en la democrática EE.UU. hayan
multimillonarios Trumposos (o tramposos) que no se detengan en barras
hasta alcanzar la Presidencia, sin reparar en gastos ni dispendios para
conseguirlo, pero con
su "Día de la Liberación" (no confundir con la de "Acción de Gracias"
con pavo al horno incluido) anunciando un arancel universal del 10%
sobre todas las importaciones a Estados Unidos, además de una guerra
comercial entre China y Estados Unidos elevando los aranceles sobre el gigante asiático hasta un 145%, y
una segunda guerra comercial con Canadá y México e imponerles otro
arancel del 25% sobre la mayoría de los productos canadienses y
mexicanos, ...todo lo cual nos demuestra al cabo que esta época es la
del auro cachondeo de la golfremia brillante y por todo lo alto, ya sea
en las Américas como en la Zapateril o Sanchista España de nuestras
entretelas.
Y al pueblo, que tan solo tiene el
entendimiento de un grillo y la voluntad del parásito con cabeza de adoquín, le basta con
cifrar su existencia en unas pocas ardientes pasiones, como la España
del Real Madrid y del Barça, y de sus clubs pentacampeones millonarios a
los que los madrilistas y culés ofrendan sus emociones y rollos de
taberna, aunque la dichosa pelota se haya convertido en la peor plaga
de la patria.
"¡Qué tío, el Rodriguez Zapatero, qué cosas suelta, ¿verdad usted?" Normalmente
solía ser muy expresivo, y claro, lo corriente es que siga siéndolo y
responda como responde. Algún escritor dijo que los alijos a lo "Rififí"(famosa
película francesa que tuvo gran validez y hasta funcionó en la mente de
muchos cacos con flamantes aplicaciones, habilidades y tendencias para
llevar a cabo nuevos desvalijamientos en joyerías bien surtidas)... a lo que íbamos, suele imprimir un nuevo carácter al mangante actualizando el lenguaje con algo así como: "Qué labia tienes, Zapa, sigues pareciendo un Diputado" Y hasta parece que ya le van a arreglar la nómina cuando exclama: "Déjeme pensar que me conviene decir y vuelvo otro día" Y el juez Calama (¡qué menuda calamidad!) al ser de buen conformar, se conforma. ¡Qué remedio!... Aunque solo por ahora. Joyas procedentes de una posible herencia familiar Cleopátrica
"¡Soy la Carmen de España, más cristiana y decente
que la de Mérimée!"
En fin, que la enjoyada Doña Polo
se mantuvo 40 años inscrita en la sección de notas de alta alcurnia y
ecos
diversos con todo el joyerío inimaginablemente adquirido, (según se
decía), por casamiento
Nacionalista con aquel Caudillo del Ferrol, de mal recuerdo, que armó la
de
Dios es Cristo asegurando que con su carrera militar y
caudillesca
apartó toda
la inmundicia republicana que según él olía a "meados" (¡menudo
zangolotino engreído, y pequeñajo absolutista, con voz de abubilla, algo
así como un up-pu-pu-pu, sonido onomatopéyico, repetitivo y de largo
alcance en toda España!) de
nuestra siempre sufrida Piel de Toro (o sea Península Ibérica). "¡Caray, qué manera más fina la de usted de decir que la trapatiesta guerrera que armó el Paco del Ferrol lo hizo por sublime emoción bélica que le salió de sus esfínteres!" "Tiene usted razón, no me había dado cuenta hasta ahora que usted me lo dice... [a estos listillos historicidas de hoy hay que darles siempre la razón porque tiran por lo fino para contar los peores acontecimientos pasados]... pero que toda la razón del mundo!" El caso es que no sabemos tampoco a ciencia cierta cómo fueron a parar al cuello de la hoy difunta (q.e.p.d.) "Doña Collares" que, como su maridito, también rehuía las zonas apestadas de España en su palaciego Pardo Madrileño, al que podría habérsele añadido: "...Este palaciego antro no tiene sucursales en ninguna joyería, porque la Polo, con su cuello de jirafa y magra ruindad, las tiene todas" Nunca sabremos si los recuerdos de aquellos dos cursis se remontaban mucho más a la guerra de Cuba, al reinado de Don Amadeo, Alfonso XIII y a la caída de la Dictadura de Primo de Rivera, que al reinado de Cleopatra. "¡Qué lástima! ¡Les habría gustado mucho la Taylor!" Pero el asunto hereditario de tanto joyerío como lució la Polo Collares sigue siendo un misterio. Aunque no hay que descartar tampoco que este Zapatero, cargadito de las mismas joyas, (¡no hay más que verlo para creerlo!) descendiera como requetetataranieto de alguna de estas paladinas, reinas medio griegas, medio agarenas del Oriente próximo, porque como también nos ha demostrado gasta costumbres joyeras para lucimiento y altanero cachondeo por haber sido Presidente de Gobierno. ¡Qué falta de principios la de estos estadistas, que cuando el pueblo que lo vota va de bufanda y de gorra de visera (aunque sea con la adormidera neuronal de su escudo futbolístico) los políticos tienen rabo y cuernos como el demonio, y ahora, con su ex diplomacia politiquera, de tenedor de joyas cleopátricas. "Mire usted, lo único que se me ocurre es que el mundo, también hoy, no es ni bueno ni malo, el mundo es regular. ¿Se acuerda usted de cuando mataron a Prim, en la calle del Turco?" "No, señor. ¿Quién era Prim?" "Un general" "¿Otro político?" "Claro, hombre" "Vaya, pues tiene nombre de practicante. ¡Pon el culito, nene que viene Prim. ¿Y usted se acuerda?" "¡No, uno no es tan viejo, recórcholis! Yo no había nacido todavía" "Pero si se acordará de cuando se cargaron a Kennedy en los USA?" "Pues eso, que el mundo siempre ha estado loco de remate, loco sin remisión" "Sí, hombre, claro. Es una vergüenza todo lo que pasa" "Eso me trae a las mientes la canción aquella, cuando la enjoyada Polo conoció su edad de oro: "
¡El demonio anda suelto con todo descaro; cuando llueve y hace sol, anda el demonio por el Ferrol, con una cesta de alfileres dorados, pinchando a las mujeres!"
Y ahí es donde entra la segunda hipótesis: que dicho joyerío del que escondía Zapatero Cleopatro sean
posibles regalos sin declarar, heredados de algún antepasado en los últimos dos mil años. Y como la Historia
tiene la mala costumbre de desparramarse por los cuatro puntos
cardinales, o sea por todas partes: para arriba y para abajo, de lado,
de costadillo, etcétera, etcétera, como reiteraba el calvo Yul Brynner interpretando al rey Mongkut de Siam, en aquel tocho musical-cinematográfico tan azucarado "The King and I", robándole el Oscar al pobre Kirk Douglas por su genial caracterización de Vincent van Gogh en la magnífica "Lust for Life" ("El loco de pelo rojo"),
no tenemos más remedio que tirar de la manta de las posibles verdades más
flagrantes de la mentada Historia, ahora Zapateril, o Vida, porque todos hemos pasado por
ella, nos guste o no, naciendo, creciendo, reproduciéndonos y estirando
la pata. Y en el caso que nos ocupa, séase el de José Luis Rodríguez Zapatero · Ex-Presidente del Gobierno de España en el PSOE · Secretario general · Presidente de turno del
Consejo de la Unión Europea, y hoy más conocido como el Zapatero Cleopatro "la Collares", por el inmenso patrimonio alhajero
que tan celosamente escondía al país, pese a estar bien remunerado con
una pensión de las que quitan el hipo, sentadito al sol de su casoplón,
leyendo periódicos de su buena época, y poniendo cara de pardillo por lo
bien beneficiado que le dejó el cargo, hay que seguir adelante con la
mala virtud que ha demostrado con la raza hispana. ¡Y no, señor!, no
vamos a permitir que nos siga tomando el pelo como si
toda España fuera una gran viuda cotilla y tontorrona. Así son las cosas. Y ahora
¡que se jorobe!, porque han cambiado las tortas a fin de que tampoco
siga tan repanchigado como Señorón Psoeyeico Perpetuo, ni
para que siguiéramos creyendo que su dimensión histórica como Presidente se
hallaba muy alejada de infundios puestos en circulación por parásitos
envidiosos y ruines de otros Partidos, que no vamos a nombrar, aunque
todos ellos, como ahora el PSOE, sean y sigan siendo la plaga de la patria Y ya nos importa un bledo que Zapatero tuviera muy buena facha, y que si no era marqués, lo pareciera, ¡vaya si lo parecía!, aunque tuviera dos hijas góticas... "¡Hombre!" "¡Sí!...
hay que machacar como sea al que no juega limpio, y para eso tenemos la
Historia, que si se le concede el cansancio, el pronóstico es que se
repita, y de eso sí que no hay duda alguna. Y al Zapa por esta especie de desmán de Municipio, su inhibición..." "Oiga ¿Y eso qué significa?" "Pues más o menos lo mismo que retención..." "¡Ah, vamos, ¿por lo de las joyas incautadas, no?" "¡Claro, hombre, no iba a ser por retención de orina...! Y si hay que meterlo en el trullo por fullero..." "Oiga eso me suena a palabras mayores" "Nada de eso, hombre, que una vez metido en la trena, aquí paz y después gloria!""¿Y las joyas?"
"¿Las joyas? Al tesoro público, antes de que su mujer y sus dos hijas
concedan mayor misterio al asunto, y como para desfacer entuertos
quijotescos y casar de nuevo voluntades desavenidas por tanta
delicuencia matrimonial ocultada hasta ahora, inclinen todo el
cambalache alhajero ante abogados y jueces en plan testaferro. A lo
mejor se creía usted que uno por ser de natural sencillo, no daba
señales de afición política" "¡No, no, si así da gusto!" "Enhorabuena... Y además entérese usted, por si no lo sabía, que es lo más probable, que sus dos hijas, la Laurita y la Albita, por muy góticas que parezcan o lo sean (como vampíriricas chupópteras que hubiesen sido mordidas por el Nosferatu Montoreño Hispano, el creador de la Asociación de Fabricantes de Gas
Industrial mefítico o mefistofélico por ser vampiro) tienen agencia de publicidad propia,... una con nombre "What-de-Fav" o algo así... muy americano..." "¿De WhatsAp?" "No, hombre, no, nada de Chats... pero las muy espabiladas, haciendo honor a las hormonas del Zapa Collares, su papi, se han transferido según el informe policial
desde su agencia de publicidad un total de 447.095
euros, y se han detectado otras martingalas de 2,5 millones de euros en las cuentas del expresidente y sus hijas, relacionados con pagos de Compañías como "Análisis
Relevante", "Inteligencia Prospectiva", "Gate Center'", "Thinking Heads
Group" y "Thinking Heads Americas", y écheles usted un galgo a ver si
las encuentra. ¿Qué le parece?... ¡Menuda familia! ¡Más aventurera y
dinámica que el pirata Barbarroja! ¿A que dan ganas de patearles el colodrillo o de tirarles al Manzanres cuando tenga agua?" "Pues, sí ¡Puestas así las cosas, qué duda cabe!... "¿Quiere usted un buen consejo, lea periódicos informativos más a menudo, y déjese de tanto hojear (con "h") el dichoso Marca, que si antes el opio del pueblo era el pan y toros, hoy lo es esa pura bazofia..." "¿Bazofía?" "Sí, hombre, sí, la del pelaje futbolístico" "Ya entiendo"
"Pues, enhorabuena otra vez, que todo tiene compostura, y conste que no
soy mal pensado. ¿Conoce usted la variedad de ranas que saltan por ahí,
entre los juncos, que diría el poeta, y hasta en el Manzanares cuando
anda medio encharcado?" "No, la verdad es que no tengo ni idea""Pues existen varias especies de ranas, las cornudas de Colombia [Ceratophrys Calcarata], la del Brasil [Ceratophrys Varia], y la rana cornuda "adornada" de Venezuela [Ceratophrys ornata] ¿Ve usted por dónde voy con lo de la rana "ornata" "No del todo,... pero, hay que ver qué instruido está usted en cuanto se refiere al mundo anfibio" "Mire, para continuar por estas trochas, ya que usted no da con el intríngulis "ranítico ornato", le dejo mejor con la rana Gustavo que seguro que a esa sí que la conoce..." "Sí, por la tele"
"Claro, ¡cómo no!, por la tele... Pero tiene usted que leer más, leer
más, hombre, que la lectura perjudica muy seriamente la ignorancia. Por
lo menos inténtelo...¡Santo Dios, cuánto descarrío cerebral!" "¿Eh?" "¡Nada, nada, buenos días!" "!Ah, ya! Igualmente"De Alejandro Magno, a Ptolomeo I Sóter (en griego: Πτολεμαίος Σωτήρ, "El Salvador" [367 a. C.-282 a. C.), y pasando por Cleopatra VII Thea Filopátor —en griego antiguo: Κλεοπᾰ́τρᾱ Φιλοπάτωρ, romanizado: Kleopátrā Philopátōr— última reina del Egipto ptolemaico y Cayo o Gayo Julio César (en latín: Gaius Iulius Caesar; 12 o 13 de julio de 100 a. C.-15 de marzo de 44 a. C.) que fue el político y militar Romano, conquistador de Egipto.
La Historia de Egipto antes de mermar y casi
desaparecer bajo las arenas del desierto por muchas grandes epopeyas (y más de
alguna que otra monumental trola) que hoy se
nos cuenten sobre ella, fue muy mansa y dicharachera y por eso aguantó, pese al
terrible calor que la asolaba, la friolera de 5000 años. Y después de la
última Ptolomea Cleopatra VII y de la invasión del romano Gayo Julio Cesar empezó a
consumirse, y hoy no es más que una ruina gigantesca que, pese a todo, atrae
nuestra curiosidad turística, deseosa de conocer a dónde fueron a parar tantos
muertos durante sus 500 siglos de gloria, esto es, saber
de dónde aparecieron tantos vivos con su misteriosa
andadura a orillas del río Nilo. Parece un galimatías, pero, como
despropósito, también es inevitable. Y es que a fuerza de tiempo y
de aplicación, cuando un pueblo consigue afincarse y durar más que los
cocodrilos del citado Nilo, acaba adquiriendo los modos majestuosos de
un
Imperio. Y entonces se empeña en erigir hogares con paja y fango
nilótico,
inventar dioses con Amón al frente (no confundir con Jamón
Ibérico que ya les hubiera gustado paladear a los pobres egipcios),
adquirir curiosas costumbres funerarias con pirámides,
mástabas e
hipogeos tan recónditos como enigmáticos para ser
enterrados, y volver tarumbas a los arqueólogos del siglo
XX empeñados en conseguir averiguar a dónde demonios fueron a parar sus
miles de
sarcófagos tras haber disfrutado de un reino tan caprichoso, glorioso y
sarnoso. 

No
obstante, por
lo menos sabemos que los teósofos egipcios creyeron y convencieron a sus
Faraones de la transmigración de los cuerpos una vez fenecidos. Y todo
ello
gracias a Jean-François Champollion que se embarcó en serio en el
proyecto del desciframiento de la escritura jeroglífica en 1820, y tan listo era que también
hablaba copto y árabe, y se libró de la Revolución Francesa por los pelos, ya
que nació en pleno estallido de la misma Y a Jean-Baptiste Joseph Fourier que
había trabajado en el Instituto de Egipto en El Cairo y estaba encargado de
redactar su prefacio monumental “Descripción de Egipto”(“Description de
l'Égypte”).
Mientras que los dinosaurios, reptiles carniceros que habían
desaparecido 60 millones de años antes, e incluso fueron más altos y esbeltos
que la pirámide de Keops, como tenían cerebritos de tocho Mesozoico y tan solo pensaban
en comerse unos a otros, colearon
tan satisfechos por el planeta y nunca sufrieron el humano trance de tanto
cachondeo y creencia transmigratoria, hasta que el director y actor
cinematográfico inglés Richard- Samuel -Attenborough se puso manos a la obra,
valiéndose de los modernos efectos especiales tecnológicos, y los recreó como
si siguieran vivitos y coleando en su Parque Jurásico. O sea que ni Champollion
ni Fournier ni el viento a contrapelo del calendario han logrado barrer la
desmedrada crónica de estos misterios momificados egipcios, y a los que, si se
hubieran largado a la francesa, nunca habríamos logrado encontrarle
explicación a tan tumultuario cementerio como hoy es Egipto (que,
buscando, buscando, quiere decir "dormitorio" en griego).
La fortuna favorece a los audaces -Virgilio-("La Eneida")
Sensaciones y silencios. Soldados veteranos. Todos
callan observando la agonía del héroe macedonio. Noche de junio del 323
A.C. Babilonia, Puerta de Dios, dos mil años de historia, capital del
mundo: el Eúfrates, la Puerta de Ishtar, los Jardines Colgantes, la Vía
Triunfal, el Zigurat, el gigantesco Templo de Marduk. Babilonia mueve
ahora la rueda emocional de los tiempos. Emana de ella la exaltación del
ausente Ἥφαιστος (Hêphaistos o Hefestión). En la gran metrópoli culmina la juventud de
Alejandro, plenitud de treinta y dos años, cuerpo enfebrecido bajo un
poniente de las más excelsas memorias guerreras. Un anillo fuertemente
sostenido en su mano; índice y pulgar remontando su pecho, como si
porfiaran erguidos para arrastrar consigo la joya, para no dejarla en
este mundo; para escapar con ella a su paraíso de divinidades al que,
tiempo ha, se hallaba encadenado. Exhalación profunda del moribundo. Cayó enfermo y, tras varios días de una profunda agonía, falleció a los 32 años en el palacio de Nabucodonosor II entre el 10 y el 13 de junio del año 323 a. C. El diádoco (general) o sucesor Ptolomeo se apoderó del cuerpo embalsamado de Alejandro y en el año 322 a. C.,
lo trasladó a Menfis, Egipto donde la momia probablemente permaneció
custodiada en el templo del Serapeum hasta su posterior traslado a
Alejandría, la ciudad que Alejandro había fundado cerca de la desembocadura canópica del Nilo y que pronto se convertiría en uno de los principales centros
culturales del mundo antiguo y en la ciudad más importante del país egipcio. Quizás Ptolomeo, al besar a Alejandro por última vez, se sirviera de él como de un
espejo testimonial de la más impresionante devoción
(narraron los escritores antiguos), y pronunciaría entre lágrimas su nombre: ¡¡Αλέξανδρος!! [¡¡Alejandro!!],
para conducirlo después en un pomposo cortejo fúnebre, y
ofrecerle su último lugar de descanso en un sarcófago de cristal, donde
el cuerpo del joven caudillo macedonio, como frente elegida por el
prodigio, se convertiría en forma bajo el azul resplandeciente de
Alejandría...![]() |
Siempre
se dijo de él que era muy desprendido ganando batallas, muy noble de
sentimientos, ahora que en pleno siglo XXI la gente es tan calculadora y
fría, nada resignada y por mor de la necesidad habitacional, solo
piensan en pedir hipotecas para comprarse pisos o áticos de 200 o 300
metros cuadrados. Alejandro no era así, aunque el reino Persa lo
trajera a mal traer. Y quizás tuviese más de una insolación y anduviera
constantemente sediento bajo los efectos del ardoroso sol de Egipto,
pese a que por aquel entonces habían muchos etíopes vendiendo botijos
con agua fresquita del Nilo según contó algún que otro diádoco (general) de los que le acompañaban y se ven en mucho de los relieves, como los hallados ahora, entre palomas, pavos reales, loros, codornices y gallinas pechiblancas, por poner un ejemplo en la ciudad de Pi-Ramsés,
situada en la provincia de Charquia, en el delta del Nilo, que data de
la época de XIX Dinastía. Y las nativas que lo conocieron aseguraron que
era muy guapo, muy rubiales, y hasta muy aseado porque se bañaba todos
los días en el Nilo, mientras sus diádocos vigilaban los cocodrilos. Se
casó con Roxana, hija del noble Oxiartes en el año 327 a. C., cuando ella contaba con 20 años y él con 30. Luego con Parisátide, en el 324 a.C, hija de Artajerjes III. Y en el mismo día y año, 324 a.C, como si fuera un mormón, de tercera nupcia, se casó con la hija mayor de Darío III de Persia, Barsine-Estatira, (que falleció un año después, probablemente asesinada por Roxana, la primera esposa de Alejandro, que no se andaba con chiquitas, y según se cuenta, para asegurar el futuro de su hijo Alejandro IV, que había nacido de su primera unión con Alejandro) El íntimo amigo de éste Ἥφαιστος (Hêphaistos o Hefestión), su gran amor uranista, se conoce que para para disimular el concubinato gay que mantenía con él, tomó por esposa a la hermana de Estatira, Dripetis, mientras que Crátero, otro diádoco, se casó con la prima de ambas, Amastrine. Otros ochenta y siete hetairoi contrajeron nupcias con nobles persas y medas. Entre ellos destacó Seleúco, quien se unió a Aparna,
hija de Espitamenes. Los enlaces se celebraron según el rito oriental y
todos los recién casados recibieron presentes de manos del soberano. El joyerío acumulado en aquella especie de precuela de "Siete novias para siete hermanos" debió ser inmenso. Alejandro pateó el país egipcio de cabo a rabo en su extraordinario penco Bucéfalo
y sin mayores prisas por adentrarse en Persia, le cogió gusto a su
estancia en Egipto como cualquier turista borbónico del siglo XXI hace
hoy en Arabia Saudí
Y Alejandro, ya de príncipe a monarca ("Βασιλεύς-Basileus
en griego), siguió con sus vacaciones rodeado de palmeras y sin pegar
ni golpe, y eso que los turistas son ganado confuso y muy revuelto, y no
hay quien los entienda. Hubo que esperar dos mil años y pico para que
algún dueño de hotel en cualquier playa famosa soltara aquello de "¡mientras aflojen la mosca!". Bueno, el caso es que las vacaciones en Egipto de Alejandro, se acostase con Hefestión, Roxana, Estatira, Parisátide, o con un bello y joven eunuco persa llamado Bagoas (¡menudas juergas sexuales como constató el historiador Plutarco de Queronea -año 46 al 120- y Quinto Curcio, otro historiador romano del siglo I] (Hay que decir que Plutarco y Ptolomeo
son fuentes más cercanas al tipical cachondeo gay como, otros dos mil
años de nuevo, o sea en el hoy por hoy, se hace en la isla griega de Mikonos,
habiendo sido Ptolomeo general y amigo personal de Alejandro)... Y al que no le guste el Ouzo, que es la bebida alcohólica más típica de Grecia. que se beba una clara de limón. "¿Por qué lo asevera?" "No, por nada. ¡Curioso que es uno, ya lo ve!"]
La estancia en Egipto fue de seis meses, entre diciembre de 332 y mayo de 331 a. C., y antes de abandonar el país nilótico,
el futuro conquistador de Persia y casi de La India, ¡hala!, ¡hala!,
sediento esta vez ya fuera de copazos de Ouzo o del agua del Nilo
embotijada por los indígenas, ¡vaya usted a saber!, medio tarumba bajo
los efectos ardorosos del sol egipcio como ya se dijo, se empeñó, con
botijo o sin botijo de agua fresquita del Nilo, en llevar a cabo una
peregrinación al oráculo de Amón, en el oasis de Siwa, en pleno
desierto líbico, donde las fuentes relatan que un vaticinador que estaba
como una chota se dirigió a él como "Hijo del Dios Zeus-Amón" El resultado fue que Alejandro se lo creyó a pies juntillas y sin decir ni mu.
[Según Plutarco, Olimpia mantuvo a su alrededor las serpientes domesticadas del culto ofídico primitivo
Es posible que sufriera alucinaciones autoinducidas. Plutarco describe
que, la noche anterior a la consumación de su matrimonio, Olimpia soñó
que un rayo caía sobre su vientre, y encendía un gran fuego. Después del
matrimonio, Filipo también soñó que ponía un sello en el vientre de su
esposa, que contenía el dibujo de un león. La interpretación de Aristrando, adivino griego de la corte fue que Olimpia estaba embarazada de un hijo, cuya naturaleza era como la de un león]
El pitote dinástico generacional-sucesorio de Ptolomeo
I Sóter también fue de órdago Alejandro Magno tenía una hermana, y
como en aquel mundo macedónico los nombres eran muy monótonos y reiterativos,
también se llamó Cleopatra. Y ésta, tras la muerte de su hermano organizó
en Pella, capital de Macedonia como ya se indicó una impresionante celebración funeraria (en realidad le
llamaron “Juegos Funerarios”) muy sonados. Mientras tanto, un tal Pérdicas,
uno de los generales y hombre de confianza del fenecido caudillo, que había
actuado como su regente provisional, fue quien nombró a Ptolomeo I, al
hacerse cargo del cadáver de Alejandro, gobernador de Egipto y Libia. Ptolomeo.tuvo
como adjunto a otro mengano llamado Cleómenes, un funcionario griego
de Naucratis (la primera colonia
comercial establecida en Egipto por los griegos). Y Cleómenes, que ya
había sido designado como gobernante hasta ese momento en vida de Alejandro
cuando anduvo paseándose por Egipto, no había intervenido en casi ninguna de
las batallas del macedonio, porque cuando éste, tan joven y entusiasta, se
enzarzaba en sus dichosas acciones bélicas contra los Persas, que parecían no
tener fin, Cleómenes no cesaba de repetirse a sí mismo que cuando se
liaban las famosas contiendas en las que
tanto destacó el casi invencible Alejandro, lo mejor era poder contarlas
y no acabar a cuadros. Y por ello mismo, se veía mejor como una especie de
ayudante de Obras Públicas Recaudatorias dedicándose, por mandato del
macedonio ahora "Hijo de Zeus-Amón", a cobrar los tributos en todos los nomos (nombre de origen griego Νομός,
”distrito”), que eran las subdivisiones territoriales del Antiguo Egipto. Pero Cleómenes,
que no gastaba nada en material bélico, anduvo al parecer echándose en una
hucha muy particular todas las estáteras (monedas de oro de la época) que
recaudaba de los pobres indígenas egipcios y libios, (aunque es mucho suponer
que aquel paupérrimo proletariado agricultor llegara a ver ni una estátera en
su vida, y lo más probable es que pagasen con gallinas de Babilonia y piel de
cocodrilos del Nilo para confeccionar las sandalias griegas de los soldados). Y
cuando Alejandro murió, Cleómenes se vio casi perdido, y para
volver a agarrarse a lo que le resultase más beneficioso, porque el que no se
agarra, se despachurra y casca, pretendió la mano de Cleopatra. Entonces
los diádocos que aún vivían Antípatro ( Ἀντίπατρος a. C.397-a 319- nombrado regente
supremo de Macedonia), Crátero (Κρατερόςc. 370 a. C. - 321 a. C.), que había guiado a
11.500 soldados veteranos en la vuelta a Macedonia, y se había casado con Fila,
hija de Antípatro; Antígono el Tuerto (Ἀντίγονος ὁ Μονόφθαλμος-382 a. C.-301 a. C), que
había sido lugarteniente y gobernador de Bitinia, y Ptolomeo, temiendo
que la intención de Antípatro fuera la de proclamarse heredero del
Imperio, se rebelaron contra él en la llamada primera Guerra de los Diádocos
(322 - 320 a. C.), a la que siguieron tres más (319 - 315, 314 - 311
y 308 - 301). El ciclo funerario de Alejandro empezó y acabó como una
pesadilla que se mordía la cola después de tantas hazañas bélicas antojadizas y
caprichosas del “Hijo de Zeus-Amón”. Éste, como sabemos por Plutarco,
se las había dado siempre de estrecho con las tres cónyuges con las que tuvo
que cargar: Roxana de Babilonia (hija de Oxiartes, noble
bactriano), que tuvo un hijo suyo llamado Alejandro IV para no perder la
costumbre onomástica; Parisátide, princesa persa, hija del rey Artajerjes III
Oco. Barsine-Estatira, hija del gran rey persa Darío
III Codomano; Parisátide, princesa persa, hija del rey Artajerjes III
Oco; y una amante que se llamó Barsine,
hija del sátrapa Artabazo II de Frigia, que dio a luz a otro hijo de Alejandro,
esta vez llamado Heracles. Pero el macedonio, como buen griego de su
época, seguía manteniéndose rendido a los pies de su Hefestion y de su
eunuco Bagoas, y como al parecer, de nuevo según Plutarco, era
muy introvertido sexualmente pero supersticioso, prefería no ahondar demasiado en público, o sea ante sus diádocos,
en los arcanos de su mudable y jamás estáticos impulsos eróticos hacia su
propio sexo. Síntomas que al final, ¡vaya por Dios!, tras la muerte de Hefestión, el
gran amor de su vida como lo fue Patroclo de Aquiles, armó un
bochinche funerario de pronóstico reservado. “¿Y qué pasó?” “Pues nada, que,
como escribió Plutarco, a Alejandro aquella muerte le afectó terriblemente,
salió enfurecido del lecho mortuorio de su Hefestión, un amor que jamás había
sentido por ninguna mujer, y arreó
candela que es un contento: hizo matar al médico que no supo evitar aquella muerte.
Rehusó la comida durante cuatro días seguidos, ordenó honras fúnebres de una
magnificencia sin precedentes en las que gastó cuarenta millones de estáteras,
mandó a preguntar al oráculo de Amón, que naturalmente se apresuró a
concedérselo, el permiso de venerar al pobre difunto como a un dios, y como
sacrificio expiatorio ordenó el degüello de una tribu entera de persas”.“¡Qué
horror! ¡Y eso que con tantas batallas como ganó parecía no padecer de los
nervios! No será que Plutarco se pasó de trolero o le tenía un poco de
rabia” “Mire, la Historia es la Historia, y no tiene compostura, y Plutarco
era de ésos que no adornaban sus verdades con trolas semejantes” “¡Bueno,
bueno, que ya retiro lo que dije... qué tío! 
En el 323 a. C. Ptolomeo I Sóter, apodado luego “El
Salvador”, aunque no esté muy claro, por agenciarse el cuerpo embalsamado de Alejandro,
se erigió en gobernante de Egipto, e inició la Dinastía Ptolemaica, también
conocida como Lágida, que controló la arcaica y monumental civilización
del Nilo durante los siguientes tres siglos. No dudó en asimilar rápidamente
los aspectos y costumbres de la cultura egipcia, coronándose como faraón en el
año 305 a.C., sin añorar para nada la patria lejana. Faraón solo ante los ciudadanos
egipcios, a quienes se les daba ya una higa tanta onomatopeya falsamente
dinástica, y hasta un bledo que se
presentase también como basileus ante los
extranjeros como se puede comprobar en las monedas que se acuñaron bajo
su mandato. Era hijo de Arsinoe de Macedonia, mientras que las malas
lenguas aseguraban que su padre pudo ser también Filipo II, que no perdía el tiempo con esas tonterías
de la paternidad, y hubiese engendrado pocos años después a Alejandro del que Ptolomeo,
algunos años mayor, fue su amigo íntimo (o hermanastro) desde la infancia en Pella. 


El caso
fue que Ptolomeo (que moriría en 282 a.C., asesinó a Cleómenes, eliminando así el único freno a su
autoridad en Egipto y se apoderó de una cuantiosa recaudación, entre la que
se hallaba el joyerío más monumental de
la historiografía macedónica-egipcia heredado por la primera Cleopatra con la que no sabemos si se casó o no. Antes de este "ajuste de cuentas", Perdicas invadió Egipto para
arrancarle el trono faraónico a Ptolomeo, pero éste lo derrotó en una batalla el 321
a.C. En medio de todo ese barullo se hallaba también Antipatro, aliado
de Ptolomeo, a quien dio por esposa a su hija Euridice, que se
quedó viuda poco después (319 a.C.) Heredó el trono faraónico el hijo de ambos,
Casandro, pero el ejército se le opuso eligiendo a un tal Poliperconte,
otro general que sirvió a Filipo II y a Alejandro. Como se puede
comprobar los macedonios eran unos belicosos aplomados e impacientes, porque Poliperconte
se cargó a otro hermano del Magno, Filipo Arrideo y a la madre de
ambos la "ofídica" (por aquello de las serpientes que dormían con ella) Olimpia de Macedonia en el 317 a. C. En el 310 a.C. Casandro había
quitado de en medio también a Roxana y a su hijo Alejandro IV. Ese
año, Antígono "el Tuerto" aprovechó todos aquellas temperamentales
tendencias asesinas macedónicas para
proclamarse rey-faraón junto a su hijo Demetrio Poliorcetes, y a
partir de entonces los demás diádocos fueron sucesivamente haciendo lo mismo.
Las transacciones económicas basadas en la moneda alcanzaron un gran auge. Pero de
los joyeríos, no volvimos a tener ni idea (conste que tampoco la tuvo ni Plutarco). La ciudad de Alejandría en el año 332 a. C.,
fue la capital del nuevo reino egipcio. Alrededor de 300 a. C., Ptolomeo
instaló en Alejandría su propio Μουσεῖον (de ahí nuestra palabra
“Museo”) y como un anexo a este Museo, es donde se fundó la famosa Biblioteca
probablemente expandida por su hijo Ptolomeo II Filadelfo. Y que ardió tras la invasión romana de Julio César en el año 48 a. C. Cleopatra VII Thea Filopátor (en griego antiguo Κλεοπᾰ́τρᾱ Φιλοπάτωρ, (69 a. C.-10 o 12 de agosto de 30 a. C.), fue la última gobernante de la dinastía Ptolemáica, y todo esta algarada dinástica, con tanto asesinato de por medio, aunque desconocemos si hubieron más lucidos entierros encopetados, la cosa perdería toda su emoción.si no la consideráramos como heredera última de las fortunas acumuladas por los diádocos que la precedieron. Cuando Julio César llegó a Alejandría en persecución de su yerno Pompeyo el Grande (casado con la hija de aquél Julia Cesaris f. 54 a.C.) tras la derrota sufrida por el estadista romano (que se había erigido en enemigo declarado de su suegro) en 48 a. C., y derrotado en la batalla de Farsalia durante la segunda guerra civil, Pompeyo huyó a Egipto, ya que había sido aliado político Ptolomeo XII (que falleció el 51 a.C), padre de un jovenzuelo Ptolomeo XIII y dos hermanas, la última, famosa y futura reina de Egipto Cleopatra, y Berenice IV que también había reclamado el trono y murió tras una batalla el 55 a.C.
Pero a sugerencia del eunuco de la corte, el atildado y enjoyado bujarrón Potino, una locaza de mala uva, protector del joven Ptolomeo XIII se ordenó emboscar y asesinar a Pompeyo, cercenándole el cuello, guillotinazo este que desagradó enormemente a César que en realidad nunca había odiado a su yerno. César trató de reconciliar a Ptolomeo XIII con su hermana Cleopatra, ya que los dos se llevaban a matar por el trono, pero Potino sitió en Alejandría con sus fuerzas egipcias a César que contra los deseos del eunuco declaró a Cleopatra y Ptolomeo a su hermano co-gobernantes de Egipto.


Pero en seguida decidió elevar a Cleopatra (que había llegado hasta César envuelta en una alfombra por su servidor Apollodorus el Siciliano) al trono individualmente, y quitar de en medio a Ptolomeo. El asedio se levantó gracias a la llegada de aliados de César y Ptolomeo XIII murió poco después en la batalla egipcio-romana del Nilo, 47 a. C., último enfrentamiento militar en el marco de la guerra civil egipcia por la posesión del trono faraónico. Otra medio hermana de Cleopatra, Arsinoe IV, que había liderado el asedio junto al joven Ptolomeo, se exilió en Éfeso porque seguramente estaba ya hasta el moño griego de tanta barahúnda dinástica-ptolemáica. El testarudo niñato como lo llamaba su hermana, no había dejado de oponerse a César instigado por Potino que fue el causante de su muerte y quien fomentó la batalla del Nilo.







Cuando César murió el día de los Idus de Marzo de 44 a. C.- (15 de marzo en el antiguo calendario romano), asesinado en el Senado bajo la conspiración de Bruto -su sobrino o hijastro- y el cuñado de éste, el envidioso y Casio, Cleopatra intentó
que su hijo Cesarión fuese designado heredero, pero no pudo debido al
ascenso al poder de otro sobrino de César, el jovenzuelo Octavio, ya que el difunto César había sido su tío-abuelo. Octavio fue posteriormente conocido como Augusto, y el único que logró llevar a cabo el período de "Pax Romana" (fue un ciclo de relativa paz y estabilidad en todo el Imperio romano que duró más de 200 años) Murió el 19 de agosto de 14 d. C. mientras visitaba el lugar de la muerte de su padre en Nola. La siempre obscena sinhueso de la Historia asegura que envenenado por unos higos de su huerto, y de cuyo envenenamiento se había encargado su última esposa Livia Drusila (39 a.C. a 14 d.C.) que deseaba elevar al trono romano a su hijo adoptivo Tiberio.Cleopatra
que era una lianta de mucho cuidado y no cejaba en su empeño de
convertir a su pequeño Cesarión en Emperador de Roma encandiló
esta vez a Marco Antonio (Roma, 14 de enero de 83 a. C.-Alejandría, 1
de agosto de 30 a. C), militar e importante colaborador de César. Ambos
andaban en
Alejandría haciendo alarde de su nueva y escandalosa relación amorosa
mientras
desafiaban a Octavio, que, antes de que Cleopatra se enterase e
intentando salvar a su vástago lo mandó de vacaciones al extranjero. Pero
Octavio dio con el pobre chaval y lo mandó al más allá en seguida. ¡Por
Horus y Osiris, qué romanos más bárbaros también aquéllos)
Muerto Cesarión, la furia de Cleopatra estalló, y con su flota egipcia y Marco Antonio al frente se enfrentaron en la
batalla naval de Actium (el 2 de septiembre del año 31 a. C.) con Octavio, de la que Antonio, viéndose perdido porque la lujosa galera de su amante se largaba con rumbo a Alejandría, salió de allí, séase Actium, por piernas o más bien a nado, ¡cualquiera sabe!.
Y ambos acabaron
suicidándose, Antonio con su puñal y Cleopatra con la picadura venenosa de un áspid en su parte más atractiva y tierna sin que el joyerío de Cleopatra, o que le robó César o
Potino llegase nunca a aparecer.



En Egipto era muy extraño que un faraón, un sumo
sacerdote o un general o “diácoco” como era Ptolomeo se momificaran sin la
ilusión de esperar nuevos acontecimientos en su tan cacareado más allá. Era
esa una esperanza que abría ante ellos
nuevos horizontes después de haberle echado tanto teatro mayestático a esto del vivir, nada menos que de 3000 a 5000 años.
Ya era para ellos una gran suerte llegar hasta el final del otro camino como
Horus, Osiris y Ra con el pellejo aún en su sitio aunque fuera con los cuatro trapos,
y ungüentos añadidos de la momificación y con algunas de las prendas y objetos que tuvieron su
historia. Y cuando las miserias de la vida duermen un sueño de siglos, aparecen
los arqueólogos como el británico Howard Carter que tuvo la chiripa de barrer casi 300 siglos faraónicos cuando en 1923 halló la tumba y el sarcófago del joven Tutankamón. Hizo falta valor,
sudor, conocimiento, verlas venir y sobre todo suerte. ¡Qué suerte si
hubiésemos tenido un par de docenitas como él!. ¡Pues sí! Porque inesperadamente nos ha llegado la noticia
de que un tal Gutiérrez Faragüit de Calatrava, arqueólogo muy
experimentado y buen conocedor de las lecturas jeroglíficas, cuyo significado
nos legó el francés Champollion, junto a su amigo y también arqueólogo Mustapha
Said, en una incansable búsqueda de anatomías momificadas, y si aparecían con
mascarilla mucho mejor, no muy lejos de la antigua Alejandría y sus arenas
colindantes han asombrado al mundo con el descubrimiento en un antiquísimo
hipogeo un extraño sarcófago en el que descansaba con su mascarilla en perfecto
estado un tal Ptolopfries con un mensaje casi ilegible con su nombre, y lo único
que se ha podido descifrar es: “Yo Ptolopfries... desterrado de la corte de mi
antep... ada... Cleo... lego mis joyas recibidas de manos de... Pot... nosfris...
a mi descendencia... a fin de que dispongan de su buen uso en un fut...ro y cuyo
paradero se mantenga en secreto familiar... MASCARILLA DE PTOLOPFRIES ENJOYADO HALLADA EN SU SARCÓFAGO. LA GENÉTICA NO MIENTE: EL PARECIDO CON EL ACTUAL CLEOPATRO ZAPATERO PSOEYEICO "LA COLLARES" ES INCUESTIONABLE. Y EL JOYERIO HEREDADO Y OCULTO INDUDABLE.





























































































































































